PORQUE  PRACTICAR EL CHAMANISMO EN EL SIGLO 21 EN EUROPA ?

Los chamanes toltecas no solo son curanderos. Ante todo, son exploradores de lo desconocido y, en particular de su desconocido, tan ilimitado y sorprendente como lo desconocido del propio universo.
Esta es la razón por la cual poseen capacidades psicológicas y energéticas que utilizan en primer lugar para transformar su propia existencia personal, para autocurarse, y eventualmente para entregarse a la curación por parte de otros. Unas capacidades que no posee el hombre normal, el cual se contenta con dar vueltas dentro de lo que le es conocido (su anillo de poder), ello explica, por otro lado, su insatisfacción y su morosidad, sus sufrimientos, sus bloqueos, sus enfermedades y su debilidad física.

Tanto las espiritualidades operacionales como la ciencia nos muestran en efecto que la conciencia humana no está prevista para detenerse en el nivel de condicionamiento en el que se encuentra bloqueada actualmente sino para ir mucho más lejos, y ese «más lejos» ya es el campo de exploración de los chamanes toltecas.

La conciencia del ser humano es a la vez almacén y herramienta del conocimiento. Almacén de aquello que ya conoce, eso es la memoria, y herramienta de lo que todavía no conoce, eso es su inteligencia y su curiosidad.

El acto de conocer permite al hombre actuar de forma justa y, por consiguiente, favorable a su supervivencia y a su felicidad. Pero el hombre no conoce todo lo que existe en el universo, ni tan siquiera en su propia persona. Podemos pensar que si el hombre no vive tan felizmente como desearía es precisamente debido a ese conocimiento limitado. Pasa pues su existencia entre aquello que conoce (su conocido) y aquello que desea conocer (su desconocido) para tratar de mejorar su vida y para acceder a esa felicidad. Por ello es por lo que el tiempo está dividido en tres zonas: el pasado que contiene su conocido, el futuro que contiene su desconocido y el presente que sirve para hacer pasar de lo desconocido a lo conocido, es decir, sirve para aprender.

¿De qué está constituido y como se utiliza eso conocido? (que los chamanes toltecas llaman «tonal»). Esencialmente el tonal lo constituyen rutinas y costumbres que se encuentran en la memoria, y se utiliza como tal. La memoria es efectivamente la gran organizadora de lo conocido. La memoria nos condiciona y nos hace actuar siempre del mismo modo. Si el ser humano no disfruta de toda la felicidad que desea, es lógico pensar que ciertas costumbres y rutinas son ineficaces e incluso totalmente contrarias a su felicidad. Y si está verdaderamente decidido a cambiar su vida, la solución está en ir hacia lo desconocido para substituirlas por nuevas memorias.

Para ir a buscar nuevas formas de pensar, de sentir y de actuar en lo desconocido, el aprendiz de chamán deberá encontrar un nuevo espacio de conciencia, un espacio de pura creatividad donde la memoria no tenga poder, dado que su papel no es favorecer lo que es nuevo sino conservar lo que es antiguo. Ese espacio existe, forma parte de nuestra conciencia total, y los chamanes lo llaman «nagual».

¿Cómo se pasa de lo conocido a lo desconocido? Simplemente aceptando aprender, sea cual sea nuestra edad. Y, sobre todo, incorporando lo que se aprende de la vida diaria para que las cosas cambien verdaderamente.
Para explorar lo desconocido el aprendiz de chamán tolteca también debe estar dotado de un cierto nivel tanto de motivación como de tenacidad, ambas necesarias para domesticar la memoria, esa fuerza que quiere que se mantenga dentro de su conocido, por ello los chamanes la llaman «fuerza de permanencia». Existe otra energía de sentido opuesto, llamada «fuerza creativa cósmica», la cual, por el contrario, favorece el cambio y la transformación de todos los seres del universo y, por supuesto, atrae la conciencia humana hacia lo desconocido, el nagual. En el chamanismo se considera que ser capaz de cambiar y de transformar uno mismo su propia existencia es en verdad crear la propia vida.

En su camino hacia lo desconocido, el aprendiz de chamán descubrirá el poder del alma, aquello que le dará la fuerza para hacer que aparezcan soluciones a los problemas de su vida diaria, para recobrar la salud, la alegría y la serenidad, si le faltaran, y para encontrar todas las herramientas necesarias para llevar a cabo todas las transformaciones existenciales que desea; finalmente, si esta fuere su vocación, para entregarse a la curación espiritual de sus semejantes.
En resumen, para utilizar el chamanismo tolteca como herramienta de realización personal, en primer lugar, es indispensable que uno encuentre placer en aprender. En segundo lugar, se tiene que desarrollar la tenacidad y la motivación necesarias para restablecer el equilibrio entre las dos fuerzas mencionadas (memoria y creatividad existencial) con el fin de liberarse del poder excesivo de la memoria y realizarse plenamente. Esas dos capacidades se van aprendiendo a medida que el aprendiz avanza en su iniciación.

PAUL DEGRYSE – autor de : ” Chamane, el camino de los immortales “, de : ” Practica tolteca del cuerpo consciente ” y de : ” El chamanismo tolteca y el poder del alma ” (ediciones Dervy-Médicis).